sábado, diciembre 29, 2007

El Color de la Fiesta

“Nada es verdad y nada es mentira, todo se ve según el color del cristal con que se mira”. Nada más cierto, (valga la redundancia), para explicar como a variado la perspectiva de éstas fiestas navideñas a mi entender.
Recuerdo que siendo un niño, y con el prisma y el ángulo de visión que dicha infancia te permite, “Las Pascuas” empezaban con la ilusión de escuchar por radio y televisión a los niños de San Idelfonso, más dicha ilusión, no era porque tuviésemos conocimiento del juego de la lotería sino porque para nosotros, los niños, era el anuncio viviente del comienzo de unas vacaciones llenas de color, de armonía, de posibles nieves, de Belenes, de árboles multicolores.
Quizás fruto de la época en la que nos tocó vivir, la sensación que ahora percibo es de que, sobre todo la nochebuena, trascurría en un ambiente de recogimiento religioso; admirábamos atónitos los precioso Belenes con sus figuritas que , en ocasiones, parecían tener vida propia. Tras dicha noche y sin dejar en el camino el día 28, día de los Santos Inocentes” donde las bromas tomaban personalidad propia, nuestra ilusión iba increchendo para estallar el día de "noche vieja" y la llegada próxima de los “Reyes de Oriente” cargados de regalos.
Pues bien, el paso de los años, lógicamente, hace cambiar el color del cristal y sin intención alguna de ser pesimista (recuerden ustedes que un hombre pesimista no es mas que un optimista con experiencia) creo que el espíritu navideño se fue perdiendo en el camino. Estamos en la época del consumismo, ya no hace falta que los niños de San Idelfonso nos recuerden nada, ¡por Dios!, un mes antes ya se encargan de ello los grandes centros comerciales. La nochebuena se sigue viviendo en familia y el Belén se monta, vaya que si se monta, en cuanto alguno de los comensales suelta la incongruencia de turno. El día 28 pasa sin más y a lo sumo esperamos la gracia en la prensa y televisión. Total, que nos metimos en nochevieja sin pena ni gloria o quizas con más pena que gloria, para entonces casi nos vemos en la necesidad de mendigar limosna. Y hace aparición el nuevo año lleno de regalos, sube la Luz, el Gas, el Pan, los Transporte y la madre que los…
Y aquí me quedo señores, el día de Reyes casi ni lo menciono que ya me están sudando las manos y la cartera.
Pues eso, Feliz año Nuevo.


viernes, diciembre 21, 2007


SANTO TOMAS EN BILBAO




Me da la ligera sensación de que la fiesta de Santo Tomas, que celebramos en Bilbao desde tiempos remotos, donde los baserritarras (aldeanos, agricultores) muestran sus productos para poder degustarlos y comprarlos no tiene nada que ver (gracias a Dios) con la idea de ahorro que nuestro querido Ministro Solbes tiene para estas fiestas navideñas. Y no lo digo porque los productos que se venden sean excesivamente caros, que serlos lo son, sino por la calidad de los mismos que lógicamente nada tiene que ver con los conejos de nuestro amigo. Tome nota Ministro, olvídese usted del conejito, salvo que éste sea el de Playboy, y visite el mercado de la Plaza Nueva en Bilbo para degustar un buen Talo con Chorizo o un exquisito Queso con pan casero que paralizará sus neuronas y no volverá en sí hasta que bañe dicho bocado con una buena sidra de Astigarraga. Más tarde, si usted, y dado el sablazo que le van a dar no quiere dejar propina, lo entiendo, ahora bien si decide dejarla, los baserritarras se lo agradecerán con una buena sonrisa.









martes, diciembre 11, 2007

El Rigor de la Justicia

Dado lo avanzado del mes de Diciembre y en vista de la buena voluntad que nos mueve en estas fechas próximas a la navidad, (que nunca entenderé), he decidido realizar un abono por valor de 119 Euritos de nada al Ayuntamiento de Bilbao y más aún sabiendo que éste utiliza el cobro de las multas de tráfico para obras sociales, ¡Qué coño! , que para eso soy de Portu.
Espero que no se mosqueen en dicha entidad, lo cuento sin ninguna acritud. Lo curioso del caso, como siempre, es que la Administración siempre tiene razón y este caso no será la excepción que confirme la regla. Mal estacionado, lo estaba, mea culpa, no obstante, dentro del vehículo se encontraba mi madre que muy amablemente le explicó al agente que me encontraba en la farmacia de enfrente. El tiempo que pude tardar osciló entre 2 y 3 minutos, porque visto que me estaban multando salí de la farmacia sin lo que iba a buscar.

Respuesta del agente a mi explicación “las cosas se hacen bien o no se hacen”. Evidentemente caballero, espero que en el cumplimiento de su deber sea usted siempre tan severo y se multe sus propias infracciones de tráfico, porque no creerá usted que yo me trague que su perfección no le permite cometer pequeñas faltas de tráfico.

Para muestra un dedal, o dos, recientemente he leído en la prensa que unos periodistas desempeñando un trabajo de inspección pillan al automóvil del Director General de Tráfico, sobrepasando los límites de velocidad establecidos, por no hablar del vehículo que transporta al Alcalde de Madrid. Y es que nunca me cansaré de repetirlo ¿Quién controla al controlador?



lunes, diciembre 10, 2007





Ausencias

La pereza se adueña de mi cuerpo, en estas fechas, hasta el punto de que olvido el pequeño compromiso que adquirí conmigo mismo a la hora de crear este blog. Pero hoy me he armado de valor, me he asido por las orejas, y me he dicho… “¡Txema, o escribes o te las corto! (las orejas claro está). Si unimos a lo anterior las pequeñas broncas que Doña Marta (Martanauta, para más señas) y Don Gerardo me sueltan por no atender mis asuntos informáticos, no me queda otra opción que escribir.

El caso es que en estas situaciones me acuerdo de Don Antonio Machado :

Nuestro español bosteza. ¿Es hambre? ¿Sueño? ¿Hastío? Doctor, ¿tendrá el estómago vacío?
El vacío es más bien en la cabeza.

Por cierto, dicho sea de paso, tuve la ocasión de hablar con una gran internauta que entre bostezo y bostezo me contó pequeñas cosa cotidianas de su vida. Y no me gusta señalar. Al buen entendedor… Lo que da a entender que no soy el único al cual la pereza le vence la batalla.

Como en breve me tomaré unos días de asueto, espero poder contaros montón ingente de pequeños relatos. Hasta entonces, recordaros que sigo vivito y coleando, aunque esto último cada vez menos.