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martes, enero 27, 2009
martes, enero 13, 2009
La especulación acorrala igual…
Es curioso, según un artículo que se publicó en la “Opinión”, sobre (la especulación inmobiliaria), “desde 1986 hasta 2001, el precio de la vivienda en España se multiplicó por tres. Es decir, un piso que a mediados de los ochenta costaba 10 millones, quince años después era imposible encontrarlo por menos de 30 millones. Mientras tanto, durante ese mismo periodo, el precio del coste de la vida subió alrededor de un 80% y los salarios lo hicieron en un 45%.”
Los años posteriores al 2001, no hicieron mejorar la situación, muy al contrario, la especulación inmobiliaria se dispara alcanzando las viviendas unos precios desorbitados. Pero claro, todo se pinta bonito, son años de bonanza, las Entidades financieras abaratan los intereses hipotecarios y se proyecta la euforia consumista.
Pero… miren ustedes, a un servidor no le cuadran las cuentas. Veamos…, si comprar, pongamos como ej., un piso de 90 metros cuadrados en una ciudad, podía suponer (en el año 2006) desembolsar una media aproximada de 90 millones de las antiguas pesetas… por muy bondadosas que estuviesen dichas “Entidades financieras”, para un trabajador, como es mi caso, era impensable la alternativa de adquirir uno de esos pisos, dado, no solo el alto coste del mismo, sino también, la cantidad de años que dicho préstamo me tendría ahorcado (recuerden que se llegó a trabajar con prestamos hipotecarios a 50 años) .
Bien, ahora, en el 2009, le damos la vuelta a la tortilla, por motivos que ya todos conocemos, el valor de los pisos esta bajando casi con la misma alegría con la cual subieron, sin embargo, a mi, que debo ser duro de mollera, siguen sin salirme las cuentas. El valor de los pisos esta bajando, eso es obvio, si tomamos el ej. anterior, muy posiblemente dicha vivienda se podrá adquirir hoy en día por menos de 60 millones de las antiguas pesetas, sin embargo, mi problema en lugar de mejorar se agudiza. Miren, la inestabilidad laborar va en aumento, el paro toma índices insospechados, las “bondadosas” Entidades financieras, ya no lo son tanto, los interés hipotecarios van en alza y de manera inversamente proporcional los salarios van a la baja.
Señores, todo este coñazo que les he soltado ¿para qué? Simplemente para llegar a la conclusión de que vamos de mal en peor, no veo la manera de que las personas con trabajos humildes puedan llegar a adquirir vivienda alguna. Claro, siempre nos quedará vivir de alquiler, pero éstos están lógicamente al alza, no se vende, luego se alquila , por tanto los buitres carroñeros que están al acecho especulan con esto último “el alquiler de viviendas”.
Y colorín colorado… yo , sin casa me he quedado.
Saludos, cuídense.
Es curioso, según un artículo que se publicó en la “Opinión”, sobre (la especulación inmobiliaria), “desde 1986 hasta 2001, el precio de la vivienda en España se multiplicó por tres. Es decir, un piso que a mediados de los ochenta costaba 10 millones, quince años después era imposible encontrarlo por menos de 30 millones. Mientras tanto, durante ese mismo periodo, el precio del coste de la vida subió alrededor de un 80% y los salarios lo hicieron en un 45%.”
Los años posteriores al 2001, no hicieron mejorar la situación, muy al contrario, la especulación inmobiliaria se dispara alcanzando las viviendas unos precios desorbitados. Pero claro, todo se pinta bonito, son años de bonanza, las Entidades financieras abaratan los intereses hipotecarios y se proyecta la euforia consumista.
Pero… miren ustedes, a un servidor no le cuadran las cuentas. Veamos…, si comprar, pongamos como ej., un piso de 90 metros cuadrados en una ciudad, podía suponer (en el año 2006) desembolsar una media aproximada de 90 millones de las antiguas pesetas… por muy bondadosas que estuviesen dichas “Entidades financieras”, para un trabajador, como es mi caso, era impensable la alternativa de adquirir uno de esos pisos, dado, no solo el alto coste del mismo, sino también, la cantidad de años que dicho préstamo me tendría ahorcado (recuerden que se llegó a trabajar con prestamos hipotecarios a 50 años) .
Bien, ahora, en el 2009, le damos la vuelta a la tortilla, por motivos que ya todos conocemos, el valor de los pisos esta bajando casi con la misma alegría con la cual subieron, sin embargo, a mi, que debo ser duro de mollera, siguen sin salirme las cuentas. El valor de los pisos esta bajando, eso es obvio, si tomamos el ej. anterior, muy posiblemente dicha vivienda se podrá adquirir hoy en día por menos de 60 millones de las antiguas pesetas, sin embargo, mi problema en lugar de mejorar se agudiza. Miren, la inestabilidad laborar va en aumento, el paro toma índices insospechados, las “bondadosas” Entidades financieras, ya no lo son tanto, los interés hipotecarios van en alza y de manera inversamente proporcional los salarios van a la baja.
Señores, todo este coñazo que les he soltado ¿para qué? Simplemente para llegar a la conclusión de que vamos de mal en peor, no veo la manera de que las personas con trabajos humildes puedan llegar a adquirir vivienda alguna. Claro, siempre nos quedará vivir de alquiler, pero éstos están lógicamente al alza, no se vende, luego se alquila , por tanto los buitres carroñeros que están al acecho especulan con esto último “el alquiler de viviendas”.
Y colorín colorado… yo , sin casa me he quedado.
Saludos, cuídense.
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