
Henry David Thomas
Chateando ayer con mi buena amiga Astrid (entiéndase buena, en el buen sentido de la palabra), me comentaba, si yo tenía el gusto de conocer a Don Henry David Thomas. Evidentemente y dado que tal personaje vivió entre 1.817 y 1.862, haberle conocido supondría situarme cercano a los dos siglos de vida, situación totalmente imposible.
Todos entendemos, incluida la persona que demandaba mi respuesta, que obviamente, con su pregunta se estaba refiriendo al conocimiento de la obra del autor (simplemente bromeaba Astrid).
En respuesta a tu solicitud te diré que aunque no leo todo lo que cae en mis manos, mire usted por donde, en la facultad, no me quedó más remedio que estudiar parte de su historia y fragmentos de su obra.
Escritor, filósofo y naturalista estadounidense, cuya obra demuestra cómo los ideales abstractos de libertad e individualismo pueden realizarse en el ámbito de nuestras vidas. Nació en 12 de julio de 1817, en Concord (Massachusetts), en el seno de una familia de comerciantes, y estudió en la Universidad de Harvard.
La revista transcendentalista The Dial publicó el poema Simpatía en su primer número, en el año 1840 y siguió publicando otros poemas -entre los cuales cabe mencionar A la concella del este y Un paseo en invierno, así como el ensayo Historia natural de Massachusetts- hasta que dejó de editarse en 1844. Sólo dos de los numerosos volúmenes que ocupan sus obras completas fueron publicados en vida del autor: Una semana en los ríos Concord y Merrimack (1849) y Walden, o la vida en los bosques (1854), su obra más conocida.
De lo poco que he leído de Thomas me quedo con su ensayo Desobediencia civil (1849). En él, sentó las bases teóricas de la resistencia pasiva, un método de protesta que, más adelante, adoptaría el político indio Mahatma Gandhi como táctica contra los británicos.
En dicho ensayo el autor decía cosas tan interesantes como: “De todo corazón acepto el lema de que "el mejor gobierno es el que gobierna menos", y me gustaría que fuera honrado con más diligencia y sistema. En la práctica significa asimismo, lo cual también creo: "que el mejor gobierno es el que no gobierna en absoluto"; y cuando los hombres estén preparados para él, ese y no otro será el que tendrán. El Gobierno es, a lo más, una conveniencia; aunque la mayoría de ellos suelen ser inútiles, y alguna vez, todos sin excepción, inconvenientes.”
Totalmente de acuerdo compañero.
No se si queda satisfecha tu curiosidad, querida amiga.
Un saludo desde este lugar del Planeta
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