jueves, junio 14, 2007



VALOR VERSUS HUEVOS

No deja de ser poco menos que curioso el hecho de que en este país que nos vanagloriamos de poseer el diccionario de la Real Academia con más vocablos del mundo, utilicemos el sustantivo “cojones” como sustituto de cualquier palabra sea esta sustantivo o adjetivo. Veamos; si tomamos la fotografía del gatito paseándose entre los “pastores alemanes”, lo primero que nos viene a la mente es: ¡que cojones tiene el gato!, craso error amigos míos, primero porque posiblemente lo que tenga el gato sea valor o ignorancia de su peligro y segundo porque en ningún momento se nos ha dicho que el animalito sea macho o hebra, sin embargo nosotros le ponemos cojones y todo arreglado. Si hablamos de fortaleza, tres cuartos de lo mismo, resulta que “Perurena” tiene dos cojones para levantar las piedras que levanta, que no, dos cojones tiene, supongo, pero no estamos hablando ahora de aparatos reproductores, sino de “fortaleza” o piensan ustedes que los “eunucos romanos” por el hecho de no tener dichas pelotillas eran menos fuertes.
Por no hablar de apuestas, que aquí, en el País Vasco, está a la orden del día. Y apostar, lo que se dice apostar, apostamos, pero somos tan chulos que no apostamos dinero, para qué, si nos sobra, aquí se apuesta cojones, sea uno, dos, tres o cuarto y mitad.
En resumidas cuentas, seamos menos bruticos y utilicemos el Diccionario de la Real Academia que para eso lo tenemos ¡COJONES!.

No hay comentarios.: